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Martín Soria
Odontólogo
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25/08/12 - Chañares basquet femenino, visitó a Banda Norte
de Río Cuarto en otra fecha del Torneo ¨Silvia Gonzalez¨.-
Resultados :
Sub 15 : 44 (Ch) a 79(BN)
Sub 17:  46(Ch) a 91(BN)
Primera: 86(Ch) a 70 (BN)
Se vende  
caramelera de
vidrio de 16  
estantes . cel .
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16/08/12 -El Legislador Salvi gestiona ayuda para instituciones craikenses.
18/08/12 - Se realizó la procesión
por nuestro patrono San Roque
19/08/12 - Deportes, Defensores de James Craik
recibió a Defensores de Pilar  en Reserva y
Primera categoría, con resultados 2 a 2 y 0 a 1.-
Vendo Honda Titan 150cc.
2011, 15000km joya,
$10.000. Color negra. Cel.
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25/08/12 - Defensores, Fútbol, Senior recibió la visita de
Newell´s Old Boys de Río Segundo, con empate 1  a  1.
26/08/12 - La Sra. María
Actis de Machado cumplió
años y celebró con familia
y amigos en el salón La
Cuadra.
DOÑA JOAQUINA(Luis Costanzo)


El calor fue intenso durante el día, el trabajo no aflojó y mamá me mandó  a reponer vino en la heladera casera que tenemos
en la pieza de atrás. Una media barra de hielo en un fuentón de chapa. Gastada, con cavidades  semicilíndricas marcadas en
su superficie. Agrego varias botellas de vino Arizu y cuatro sifones hasta llenarlo.  Desparramo dos puñados de sal para que
el hielo dure más y cubro todo con un par de bolsas de  arpillera bien mojadas.
En el piso ha quedado una jarra de vidrio, en ella tenemos agua fresca para tomar durante el día, hoy la hemos consumido
toda. De la única  canilla que tenemos en el patio sale un líquido  marrón, salobre y amargo, imbebible. Es el agua  nos viene
del tanque  de un molino  de viento que está en el patio de Doña Pura Cacciavillani, la dueña de casi toda la cuadra.
Para tener un poco de agua  potable, a diario recurrimos a la bomba  de  Doña Adelaida Moya, a media cuadra de casa. Ellos
han tenido suerte, perforaron  y encontraron una napa de agua dulce, exquisita.
Escuchando las recomendaciones del caso, salgo  con dos jarras a buscar agua. Sin golpear ni pedir permiso en lo de doña
Adelaida, paso directo a la bomba. En el pequeño  patio de mosaicos hay dos enorme teros guardianes, me vuelven loco con
sus ataques, me encaran con sus alas extendidas y sus púas amenazantes, haciendo un barullo infernal.
Mientras bombeo tengo que sacarme de encima al Rumy, perrazo pesado que no me tiene mucha estima y que me empuja
con su cuerpazo. En el brocal del aljibe, tomando sol, están el Timo, blanco espumoso y el Negro, como azabache, dos
hermosos gatos angoras castrados, santos animales.
Después de hacer equilibrio con las jarras sobre la incómoda pileta, salgo por el zaguán temblequeando. Mis flacos brazos
se fatigan rápidamente, no veo el momento de llegar. La vereda de mi casa, de viejos ladrillos gastados, tiene deterioros
que no por conocidos son menos peligrosos.
Como pisando huevos voy llegando, en un descuido tropiezo, quedo suspendido en aire en plena caída. En una fracción de
segundo se cruzan por mi cabeza un sin fin de pensamientos, me acuerdo de mi pequeño gato Pelú, al cual con mi hermano
lo tiramos hacia arriba y siempre cae parado.
Sin embargo yo me romperé algo, el agua va y viene salpicándome, mis brazos se estiran logrando un raro equilibrio para
evitar que se vuelque.
Mis rodillas chocan ruidosamente contra los ladrillos  y una puntada de dolor me recorre  el cuerpo. Mi cabeza está  ocupada
en pensar  cómo hacer  para que estas dos jarras no lleguen al fin de  su existencia. Bañándome con el agua, levanto las
jarras todo lo que puedo y mis  dos codos crujen sobre la vereda  con un  desagradable  sonido.
Quedo tendido a lo largo, con rodillas y codos hechos pelota pero con las dos jarras sanas. Dos clientas de nuestra
verdulería  salen corriendo al escuchar mis  gritos de dolor y mi  llanto desconsolado para ayudarme.
Mamá, como siempre muy ocupada, me envuelve con una toalla vieja, me sacude un poco, ve que tengo los dos brazos
encogidos aparte de lastimados.
-Te vas a ver a Doña Joaquina ya mismo- Me dice.
-Acompáñame - Le pido.
-Yo no puedo ahora, andá solo y con cuidado- Contesta medio enojada.
Lloriqueando y a duras penas  hago las dos cuadras hasta lo de Doña Joaquina, en la puertita de alambre, sin poder
golpear las manos, grito.
-Doña Joaquina, Doña Joaquina..!
Secándose sus manos en el delantal sale de la cocina que da a la galería.
-Qué te pasó Luisito- Me pregunta mientras viene hacia mí.
Le cuento mi percance entre sollozos  y me hace pasar.
Busca un plato hondo, destapa una media bordalesa de madera que está debajo de una canaleta que recoge el agua del
techo cuando llueve, y con un tarrito casi llena el plato.
Entra a su dormitorio y lo coloca en una mesita. Yo espío por una abertura de la cortina de cretona, con flores muy grandes
color rosa y tallos verdes descolorido. Se sienta y del bolsillo de su delantal saca  un puñado de trigo. Como contándolos,
los va tirando en el plato, los pequeños granos flotan y se mueven lentamente.
Dolorido y quejumbroso, sigo mirando lo que no debiera, se santigua dos o  tres veces y luego comienza a rezar monótonos
y apresurados Padrenuestros, gruesas lágrimas caen de sus ojos rodando  por sus ajadas mejillas. Pensar que está
llorando por mí. Los  granos de trigo uno a uno se van hundiendo,  balanceándose llegan silenciosos al  fondo del plato, y
yo empiezo a sentir alivio  al desanudarse  mis nervios recalcados.
Cuando sale  enjugándose sus últimas lágrimas,  apoya su mano en mi cabeza y  me dice:
-Tenías  una madeja  en esos bracitos- Me da un beso y saludos para mamá.
Saltando y corriendo, regreso  para curarme de las lastimaduras, porque mis nervios ya están como antes, gracias a Doña
Joaquina, Santa Mujer. Y las  dos jarras  sanas!  
LOS SANMARTINO(Luis Costanzo)

Mi familia y yo, siempre  hemos tenido algo en común con los Sanmartino, contactos de distinta naturaleza hicieron que
existiera una verdadera amistad, salvando las diferencias  de clase social en que nos desenvolvemos.
Son cuatro hermanos los que conozco, con ocupaciones diversas y bien definidas en el pueblo, que de alguna manera
influyen en mi vida porque los veo como personas muy respetables.
Uno de ellos alto, de cabello entrecano, ojos claros, muy educado, siempre con sus breches de montar, botas marrones,
impecable camisa blanca y torera de gamuza, pañuelo al cuello y gorra. Don Humberto es uno de los rematadores del
pueblo. Realiza las ventas de ganado en estancias y tambos de la zona.
Hay otros dos martilleros en el pueblo con los cuales no tengo mucho contacto, uno se me hace que es un turco poco
amigable por más que es un tipo excelente, su nombre es Rubén Aranda y no se por qué se me da por dárselo vuelta y
lo tengo presente como Adnara Nebur. El vasco Azcurra es otro,  macanudo y charlatán con el cual converso a menudo.
Cuando recorro la clientela llevando los pedidos  de verdura  me da gusto ir a lo de Don Humberto. Su casa señorial y
rodeada de rejas está cerca de la Municipalidad. Soy de confianza en la casa por eso siempre entro por el patio sin
llamar, paso derecho a la cocina  y acomodo todo en su lugar con la supervisión de Edelmira, la mucama que es muy
amiga de mamá y con la que siempre charlo.
Algunas veces me cruzo con la hija mayor de la familia, Tolola, muy altanera ella, sin embargo conmigo es macanuda y
conversadora, siempre está preguntándome por la escuela y otras cosas. Es profesora de inglés y una de las pocas
personas que ha viajado al exterior, estuvo perfeccionándose en Estados Unidos, de tanto en tanto me hace pasar a un
cuartucho donde guardan papeles y revistas y me dice:
-Elegí lo que  te interese y llevátelas.
Siempre hay pilas de revistas Life, Match y Selecciones del Rider Digest, todas en ingles. Yo cargo montones y caigo a casa
con el papelerío, como no sirven para envolver, a mi mamá no le hace mucha gracia. Me la paso días embelesado con las
fotos de aquellas hermosas revistas. Cuando  nos juntamos con Julio, mi amigo del alma, tijera en mano nos ponemos a
recortar las fotos de los autos americanos, coludos y de colores  espectaculares.
Así formábamos nuestra colección que pegamos en una carpeta, Cadillacs, Oldsmobile, Ford, Chrysler, Plymounts y otros,
uno más lindo que otro, todos tripulados por hermosas mujeres, escotadas y con faldas que muestran en forma picaresca
sus rodillas, siempre nos preguntamos, serán de verdad?
Mientras estoy arrodillado eligiendo  las revistas, pasa don Humberto  que me ve  y me dice:
-Luís cuando pases por el escritorio levantá unos boletines que tenés para repartir. Él aprovecha el hecho de que yo recorro
todo el pueblo y le reparto los alargados boletines con el detalle del remate del próximo domingo, siempre le robo un par de
ataditos para dibujar del lado de atrás, son de un papel buenísimo.
Con esta changa me gano unas chirolas para mis antojos. Don Humberto viene a menudo a nuestro negocio, y siempre me
busca cuando quiere comprar jamón crudo. Yo aprendí a manejar muy bien el largo cuchillo fiambrero y me salen unas fetas
finas y parejas como a él le gusta.
-Ah… y elegíme un lindo melón para  acompañarlo- me suele decir.
Todo es cuestión de conocerle los gustos. Carga con su compra en su rural Merceditas, la única que circula por el pueblo y
parte para el almuerzo.
Uno de los hermanos que no conocí, es el que fuera marido de doña Rosa, que vive cerca de casa con sus dos hijas,  quedó
viuda, pero, sin perder el estatus de familia acomodada, hace trabajos de costura y los domingos vende unas riquísimas
empanadas que mi mamá me manda religiosamente a buscar al mediodía. Yo me siento en la cocina mientras Doña Rosa  las
fríe, y de paso me convida con una de yapa.
Para hablar de Don Casimiro, el más pobretón de los hermanos, debo decir que desde muy chico, por la relación que tengo con
mis vecinos, la familia Rodríguez me  entusiasma tirar con armas de fuego, a pesar de ello, cuando salen a cazar, los acompaño
pero no me animo a matar ningún bicho. Al ver esta inclinación, Don Casimiro, petiso regordete, excelente persona, instructor
en el Tiro Federal Argentino del Pueblo, me invitó a practicar este deporte tan apasionante. El tiro con Fusil Máuser, arma de
guerra pesada a la que apenas puedo levantar. Me cuesta horrores aguantar la violenta patada cuando disparo. Sin embargo,
Don Casimiro, paciente, me va enseñando cada detalle y los cuidados a tener en esta actividad y prontamente comienza a
llevar  anotaciones oficiales  de  mi performance. He cambiado mi posición  de tiro dado que a con mi brazo izquierdo
defectuoso, no puedo levantar  el arma, y tengo que sostenerla con mi mano derecha y apoyándola en  mi hombro izquierdo.
Me hace intervenir en torneos tirando a 150 y 200 metros, formando equipo con Julio con quien participamos en otros Tiros
Federales de la Provincia.
-Tenés que rendir las condiciones de tiro, ya estás en edad de hacerlo y además con tus aptitudes, podes superar las marcas
exigidas -me dice don Casimiro.
-¿Y para qué es eso?  -le pregunto
-Si cumplís las tres posiciones, cuerpo a tierra, de rodilla y de pie, podrás pedir anticipación de un año o prórroga de dos años
para hacer el servicio militar, además, no entrarás en el sorteo  para  la marina, que bien sabés,  el servicio allí dura 2 años.
Ni pensarlo, me he puesto con  gran empeño a  mejorar  mis  condiciones y logré cumplir con todos los requisitos. Con la firma
de Don Casimiro, la papelería correspondiente fue despachada al regimiento Nº 43, para que  llegado el momento pueda
acceder  a algunas de las opciones,  si estoy estudiando fundamentalmente.
El Dr. Manuel, fisonómicamente muy parecido a don Humberto, es un cirujano de renombre y se desempeña en  varias clínicas
y además en el Hospital de Clínicas de Córdoba, cuando mamá ha estado con problemas, el Dr. Sanmartino la ha revisado y le
ha hecho todos los trámites para operarla sin que le cueste nada. En el Clínicas la operación fue todo un éxito y estuvimos muy
agradecidos  al Doctor por todo lo que ha hecho.
El cuarto hermano en cuestión es Don Juan, “El bocón” es el apelativo justo  que le daría quién lo escuchara por su socarrona
forma de hablar. Gordo, prominente barriga y baja estatura. Viste siempre un traje azul marino brilloso de tanto refriegue en
colectivos y salas de espera, sombrero Gardeliano y anteojos culo de sifón de grueso marco de carey negro. Es la clásica
figura de un “ave negra”, tarea que hace a la perfección.
A la distancia se lo presiente por su sonora verborragia; adjetivos festivos, hirientes o despectivos aplica con justeza a todo
poblador que se le cruza, al que seguro conoce desde su niñez. Su bamboleante avance, con el pesado portafolio repleto de
ilusiones, alegrías o angustias, va castigando con su diario enrollado la cabeza de todo pibe se le cruza por el camino.
El negocio de papá es su parada obligada para darse un respiro y hacer algún comentario. Un par de veces por semana viene
de Córdoba, con su carga pleitos en marcha o solucionados. Hoy, transpirado por la caminata desde la parada del colectivo,
deja el portafolio en el piso y se apoya  en el marco de la puerta mientras enjuga su frente con un pañuelo a cuadros.
El negocio está lleno de gente y mis padres en pleno ajetreo matinal, Juan no titubea en gritar sonoramente.
-¿Che gringo, cuántas veces te voy a decir  que el tiempo pasa y vos seguís muy tranquilo?
Mi viejo sin entender un corno, se le aproxima
-Qui cosa diche? Y Juan le espeta.
-Tus hijos están creciendo como arbolitos nuevos, vos no te movés, ¿cuando empezamos el trámite?
Yo no entiendo ni jota de esta perorata pero atiendo cada detalle, y el tiempo sabio,  después de algunos años me hará
conocer el porqué de tanta insistencia.
El problema es que mi padre nunca formalizó matrimonio con mi madre, por  ello nosotros somos hijos naturales y llevamos el
apellido de mi  abuela materna,  ya que mi mamá también es hija natural y nunca accedió al  apellido Brizuela, siguiendo esta
línea  el mío  en la actualidad es Benavidez.
La  pretensión de Juan, aduciendo que mi secundario está cerca, es que estos dos pájaros se casen y que mi viejo nos dé su
apellido, él tiene todavía su asignatura pendiente allá en Italia, donde quedó mujer  e hijo que nunca más vio.
A mis 12 años, estando yo en 6to. Grado. Una mañana como tantas, Don Juan Sanmartino entra alborotado al negocio. Aplasta
su portafolio en el gastado mostrador, mete  su mano en el bolsillo del saco y con un chasquido tira una libreta marrón sobre el
mismo. Sus cualidades de “ave negra” han conseguido casar a mis viejos a distancia.
-Ahí tenés  Gringo, ya podes hacer la fiesta, tenés mujer y dos lindos hijos.
En este preciso momento mi hermano y yo somos dos Costanzo más.
30/08/12 - ¨Casiopea¨, el grupo musical que tiene dos integrantes
craikenses, (Alejo Galfre y Manolo Soria) tocó en Radio Nacional Cba.
02/09/12 - Motociclismo, se
realizó la 6ta. fecha del
campeonato provincial en
Chañares.
02/09/12 - Defensores recibió la visita de Sportivo de Laguna Larga, en
primera categoría el loro venció 1 a 0 y en reserva perdió 2 a 1.-